Durante tres jornadas, productores, cabañeros y familias volverán a encontrarse en un espacio donde la actividad ovina es protagonista. El jueves se realizará el ingreso y la admisión de los animales, mientras que el viernes tendrá lugar el acto protocolar y la jura, a cargo del jurado de la Asociación de Criadores de Merino. El sábado se concretará el tradicional remate, con 230 reproductores machos ya inscriptos.
Participan cabañas de Río Negro, Chubut y Neuquén, lo que consolida a esta exposición como una referencia patagónica. La calidad genética presentada y la cantidad de animales comercializados en cada edición la posicionan como una instancia clave para el fortalecimiento de la actividad.
En este contexto, el Gobierno de Río Negro, a través del Ministerio de Desarrollo Económico y Productivo, pone a disposición herramientas de financiamiento para facilitar la compra de reproductores durante el remate.
Por un lado, se ofrece una línea de hasta $1.400.000 destinada a agricultura familiar y pequeños productores, para la adquisición de uno a cinco carneros. Además, habrá una línea individual de hasta $3.000.000 para productores medianos y otra de hasta $10.000.000 dirigida a cooperativas, sociedades rurales u organizaciones formalmente constituidas que compren reproductores para sus asociados.
Como cada verano, este encuentro impulsa la mejora genética, dinamiza la comercialización y consolida una actividad central para el desarrollo de la Región Sur, a la vez que nuclea tradiciones culturales y afianza los vínculos del sector en cada localidad.