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Lucha contra incendios

Río Negro suma tecnología inédita para mejorar la respuesta ante incendios

Con una mirada puesta en la prevención, el primer ataque y la capacidad frente a escenarios climáticos cada vez más extremos, el Gobierno Provincial fortalece su sistema de respuesta ante incendios, a través inversiones claves en tecnologías de alerta temprana, monitoreo satelital, cámaras y centros de control propios, además del helicóptero de alta capacidad incorporado en los últimos días.

Fecha: 23 de enero de 2026
La Provincia amplía su despliegue territorial con tecnología de punta.Crédito: Gobierno de Río Negro

En este sentido, el Ministro de Desarrollo Económico y Productivo, Carlos Banacloy, destacó el enfoque que se viene construyendo para cuidar el bosque, a las comunidades y a las actividades productivas.

Banacloy advirtió que la provincia atraviesa uno de los veranos más complejos de los últimos años, con índices de humedad históricamente bajos, temperaturas elevadas, noches sin el descenso térmico habitual y un componente de viento casi permanente. “Hoy no es solo el calor o la falta de humedad. El viento seca mucho más, vuelve todo más extremo y hace que cualquier descuido tenga consecuencias enormes”, explicó.

En ese contexto, remarcó que la mayoría de los incendios no se originan por hechos intencionales, sino por una combinación de conductas cotidianas y condiciones ambientales cada vez más severas. “El 98% de las incidencias se explican por descuidos, a los que hoy se suman fenómenos como las tormentas secas. Una botella de vidrio, una colilla de cigarrillo, una moladora sobre pasto seco, con viento, o una descarga eléctrica sin lluvia pueden desatar una catástrofe. No siempre hay mala fe, pero ya no hay margen para ese tipo de errores”, señaló.

El helicóptero de alta capacidad que se incorpora para el combate de incendios forestales es una herramienta inédita en la Patagonia, pensada para operar en condiciones reales del territorio. Se trata de una aeronave pesada y de gran potencia, con capacidad de carga de 4000 kilos, preparada para volar incluso con ráfagas de hasta 90 kilómetros por hora, capaz de trasladar entre 17 y 19 combatientes hacia zonas de difícil acceso y de realizar descargas aéreas de entre 4000 y 4500 litros de agua para el ataque inicial del fuego. Además, permite transportar equipamiento, bombas y materiales a sectores donde el acceso terrestre es limitado.

“En los incendios grandes que tuvimos, muchas veces los medios aéreos estaban en pista porque no podían operar por el viento, y en otros casos el problema es no contar con agua cercana para cargar rápidamente. Tener un recurso contratado que no puede volar o no puede atacar el fuego cuando aparece es un problema. Este helicóptero nos permite operar en esas condiciones, descargar grandes volúmenes de agua y llevar a los combatientes a lugares inaccesibles”, explicó el Ministro.

La incorporación del helicóptero se integra a un esquema más amplio que incluye inversión en tecnología de alerta temprana, monitoreo satelital, cámaras y centros de control propios en Bariloche y El Bolsón. “Lo que se pensaba para 2050 está pasando en 2025. El mundo viene de atrás en materia de incendios forestales y nosotros tenemos que aprender rápido”, sostuvo Banacloy.

El Ministro puso además el foco en la particularidad del territorio rionegrino, donde gran parte del bosque se encuentra en zonas de interfase con áreas urbanas y productivas. “A diferencia de otros países con grandes extensiones deshabitadas, acá hay localidades una detrás de otra. El impacto de un incendio es mucho mayor y exige una respuesta distinta”, explicó.

En ese marco, destacó el despliegue territorial que se sostiene durante toda la temporada, con subcentrales operativas, brigadistas en puntos críticos y una red de más de 700 puntos de carga de agua mapeados y autorizados. “Este es un trabajo silencioso, que se hace todo el año y que no siempre se ve, pero que es clave cuando el fuego aparece”, sostuvo.

Finalmente, Banacloy remarcó que el principal desafío es evitar que el incendio ocurra. “No hay lugar para el fuego en el bosque, no hay lugar para el asado ni para el descuido. Cambiar la forma de convivir con el entorno natural es parte central de la solución”, afirmó, y llamó a valorar el trabajo de quienes están en el territorio: “Opinar sin conocer y sin consultar a los equipos técnicos es una falta de respeto a los combatientes que están cuidando a las comunidades y al bosque”.

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