Estas acciones forman parte de un trabajo sostenido de planificación, inversión y mantenimiento que la empresa viene desarrollando en la ciudad, especialmente para afrontar la alta demanda y para optimizar la prestación en los barrios más alejados mejorando los sistemas de potabilización y distribución.
Día a día, los equipos técnicos y operativos concretan tareas destinadas a fortalecer el sistema y garantizar la prestación del servicio.
Entre las principales mejoras realizadas se destaca la habilitación de la quinta bomba en la toma del lago, una obra que demandó una inversión millonaria y un complejo trabajo de ingeniería.

Gracias a estas tareas y a maniobras operativas de alta complejidad, actualmente las cinco bombas pueden trabajar de manera simultánea, lo que permitió que la planta potabilizadora del lago produzca por encima de su capacidad habitual, alcanzando picos de hasta 90 millones de litros de agua potable diarios.
Asimismo, de manera permanente se realizan tareas de mantenimiento integral en todo el sistema, que incluyen limpieza de cisternas, purga y limpieza de redes y mantenimientos preventivos en los equipos de bombeo, acciones fundamentales para asegurar el correcto funcionamiento del servicio y la calidad del agua distribuida.

En paralelo, recientemente se abrieron las ofertas para la adjudicación de una obra histórica de agua potable para Bariloche, que beneficiará a más de 75.000 familias y que, una vez finalizada, permitirá inyectar un millón de litros más de agua potable por hora, consolidando una planificación a largo plazo que acompaña el crecimiento de la ciudad por los próximos 20 años.